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Pakistán: La SECP publica un informe exploratorio sobre el reglamento de la criptografía

Una fuente oficial muestra que el regulador financiero pakistaní está trabajando para regular las criptodivisas.

Pakistán desarrollando un marco regulador de las cripto-monedas

Según un informe de Finance Magnets, el regulador financiero del Pakistán -la Comisión de Valores y Bolsa del Pakistán (SECP)- está trabajando en la elaboración de un marco reglamentario para los activos digitales.

Recientemente, la SECP publicó un documento sobre los activos digitales privados, en el que dice que „acoge con agrado cualquier aportación/comentario“.
Según el documento oficial, la SECP está considerando la creación de una „definición para reconocer los activos digitales en el Pakistán“. Además, trata de encontrar „un camino a seguir para diseñar y desarrollar un sólido régimen regulador a la par del mundo para regular los activos digitales“ y „presentar propuestas de política a los participantes de la industria y a las partes interesadas“.

Dicho esto, cabe señalar que el documento de la SECP no contiene en ningún lugar información sobre los planes de creación de una moneda digital del Banco Central del Pakistán (CBDC). No obstante, cabe destacar que el Pakistán ha declarado anteriormente que tiene previsto crear un CBDC funcional para 2025.
Para los no iniciados, la CBDC es esencialmente una forma de moneda soberana digitalizada controlada por el banco central de un país o un estado. Últimamente, varios países, como China, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido, entre otros, han incursionado en el espacio del CBDC.

¿Cuáles son las opciones?

En el documento, la SECP afirma que los activos digitales son el „comienzo de una nueva era de la financiación digital“ y que su regulación „sólo podría ser posible mediante el inicio de una nueva era que reinvente el régimen regulador [o] las medidas tal como las conocen los reguladores de todo el mundo hoy en día“.

Concretamente, en el documento se destacan dos enfoques específicos para regular los activos digitales.

El primero de ellos propugna „la reglamentación y restricción de los nuevos productos de acuerdo con la normativa vigente, y en algunos casos puede incluso entrañar la prohibición total“. Con arreglo a este enfoque, en el documento se menciona que „los innovadores están obligados a adaptarse al entorno normativo imperante“.

Por otra parte, el segundo enfoque se basa en gran medida en la conjetura de „dejar que las cosas sucedan“. Este enfoque, el del Laissez-Faire, implica una interferencia mínima del gobierno o de la reglamentación y es más bien un enfoque de „esperar y observar“ en el que las reglamentaciones se elaboran después de observar cuidadosamente el comportamiento del mercado durante un período de tiempo considerable.